La Palabra de Dios nos enseña que la Liberación es el pan de los niños, que es el ministerio que viene a traer la restauración integral del creyente en su alma, en su cuerpo y espíritu, y que ha sido un regalo para todos los que creen Y confiesa a Jesús como su Salvador y es el primer paso básico que cada creyente debe tomar, una vez transformado, para estar libre de toda contaminación espiritual que ha cobrado vida a través de diferentes circunstancias y experiencias.

Nuestro objetivo primario es ministrar la sanación interior y la liberación al creyente como Jesucristo hizo mientras ministraba aquí en la tierra:

Él enseñó, predicó y expulsó demonios (Marcos 1: 38-34). Él predicó en sus sinagogas en toda Galilea, y expulsó a los demonios y sanó a muchos enfermos de diversas enfermedades, para sanar al Individuo, a través del poder que nos ha sido dado como hijos de Dios.

Fuimos llamados a rescatar a todos los que están bajo la influencia del diablo, rompiendo toda clase de maldiciones y lazos, expulsando demonios en el nombre de Nuestro Señor Jesucristo y renunciando al pecado (Marcos 16: 17-18).
Y estas señales seguirán a los creyentes: En mi nombre echarán fuera demonios; Ellos pondrán sus manos sobre los enfermos, y serán sanados.

En nuestra Iglesia, proveemos la respuesta para que cada creyente pueda librarse de toda opresión demoníaca, ofensa, resentimiento, falta de perdón, amargura, odio; Para que las heridas, traumas y dolores del pasado que todavía están en el alma, sean sanados; Y para que vivan la verdadera y plena vida de gozo que Cristo alcanzó para ellos en la cruz.

Si hay liberación, expulsión de demonios, sanidades y milagros, entonces, ¡seguramente el Reino de los Cielos ha llegado a nosotros!

El Espíritu del Señor Dios está sobre mí, porque el Señor me ha ungido; me ha enviado a anunciar buenas nuevas a los oprimidos, a atar a los quebrantados de corazón, a entregar libertad a los cautivos ya los prisioneros a abrir la prisión ; Proclamar el año de la buena voluntad de Jehová, y el día de la venganza de nuestro Dios, para consolar a todos los dolientes, para ordenar que a los afligidos de Sión se les dé gloria en lugar de cenizas, aceite de gozo en lugar de luto para la gloria del SEÑOR : Reconstruirán las ruinas antiguas, y edificarán las primeras desolaciones, y restaurarán las ciudades arruinadas, los escombros de muchas generaciones. Isaías 61: 1-4